He decidido recuperar algunos de mis posts de otros blogs. Este fue el que cerró uno de ellos. Lo he leido y me resulta muy inquietante, después de todo este tiempo, sentir hoy lo mismo que cuando lo escribí. Espero que el sentimiento sea pasajero y en cuanto mejore mi estado físico y el clima sea más cálido, se evapore esa sensación. Si no sería como si no en todo este tiempo no hubiera avanzado.



Miré y remiré, revolví cajones, barrí los rincones, amontoné papeles, deshice ovillos, desalojé recuerdos, ordené fotografías, descifré jeroglíficos, olvidé días enteros, rescribí diarios, desande caminos, encendí antorchas, arrojé botellas al mar, reclamé a la oficina de sujetos perdidos, publiqué mi foto en los diarios de mayor difusión subterránea: no me encuentro, no me encuentran. Finalmente el tablón de anuncios de mi Ayuntamiento ha tenido la amabilidad de publicarme en este cartel indefinidamente, así que si alguien me reconoce, le ruego encarecidamente que me reclame, siento cierta pesadez en las piernas y en los brazos de estar colgada tanto tiempo